Yoga

Una sesión de yoga consiste en el desbloqueo articular y en estiramientos. Comenzaremos con el Saludo al Sol, el Saludo a la Luna o ejercicios alternativos, además de una serie de posturas o asanas, ejercicios de respiración o pranayama y de una relajación final.
La sesión de yoga está enfocada de manera terapéutica para alinear la estructura corporal con ejercicios de tonificación y relajación muscular. Cada practicante aprende a conocerse mejor profundizando en la experiencia directa de las sensaciones corporales y la respiración consciente.

En las clases de yoga se trabaja a nivel físico corrigiendo las posturas, para reestructurar el cuerpo y alinear la columna vertebral. El enfoque es terapéutico, para beneficiar la salud y armonizar la mente y las emociones.
Las diferentes asanas o posturas masajean los órganos internos y armonizan el sistema endocrino. Muchos alumnos han experimentado cambios profundos, ayudándoles a afrontar el estrés de otra manera, y por consiguiente han mejorado de innumerables patologías como la ansiedad, depresión, dolor de espalda, problemas digestivos, nerviosismo, miedos, baja autoestima, problemas respiratorios, alergias, etc.
Para beneficiarse óptimamente del poder curativo del yoga se requiere constancia, irse impregnando poco a poco de la práctica en clase y llevarlo a la vida cotidiana. Cuando uno cambia, todo lo demás cambia. Como dice un maestro de yoga: “Si quieres cambiar tus circunstancias, cambia tus pensamientos”. Pues bien, el yoga te ayuda a cambiar tus pensamientos y a que puedas realizar ahora aquello que quieres conseguir.

Han asistido a clases bastantes mujeres embarazadas y el Yoga les ha ayudado a tener un embarazo sin problemas, un parto más natural. El yoga incrementa la conexión de la madre con su cuerpo y su bebé. Si estás embarazada es importante que se lo comuniques a tu profesor de yoga para que te oriente adecuadamente.

Algunos alumnos se acercan al yoga por recomendación del médico, otros porque están buscando algo más que lo que puede ofrecer este mundo material, otros por curiosidad, por hacer algo, por moverse un poco y no estar tan agarrotado. Independientemente de tu motivación, lo importante es practicar y lo demás viene por sí solo. A medida que aumenta la consciencia de quiénes somos, van cambiando nuestras expectativas y nuestra actitud ante la práctica del yoga.

Unas veces enfocamos la sesión desde el punto de vista energético y realizamos posturas que armonizan el sistema de meridianos de la acupuntura. Otras veces realizamos una sesión más estructural, teniendo muy en cuenta la alineación correcta del cuerpo. otras sesiones es de yoga terapéutico, siguiendo un esquema clásico de posturas y contraposturas, realizando variaciones de las mismas en diferentes momentos. El yoga debe sorprender por lo que uno descubre de sí mismo, el yoga es un proceso creativo en el que la última palabra la tiene el propio alumno, que es el que realmente está sintiendo su proceso de cambio instante a instante. El papel del profesor de yoga es orientar al alumno en este proceso, escuchándole cuando es necesario, corrigiéndole a veces o bien dándole tiempo e indicaciones para que lo descubra por sí mismo.
El yoga te conecta con tu fuente de sabiduría interior. Cuando estamos centrados cometemos menos errores en el mundo.

También tenemos experiencia en impartir clases a personas invidentes o con dificultades auditivas; tras unas cuantas sesiones se integran muy bien en las clases. Un profesor de yoga tiene muchos maestros. Cada alumno que viene a la clase de yoga tiene algo que enseñar a su profesor, algo que compartir. Y este intercambio es muy enriquecedor. ¡Gracias a todos mis maestros.!

Puedes asistir a una clase de prueba sin compromiso.
Es importante que si tienes alguna situación de salud especial se lo hagas saber a tu profesor de yoga.

Algunas posturas de Yoga las puedes ver aquí: Cadenas musculares y posturas de Hatha en Yoga

Anuncios