Conciertos Canto y Meditación

Javier
“La vibración del sonido es la fuerza más poderosa en el universo. La música es un arte divino que debe usarse, no sólo para deleitarse, sino como una vía para la realización divina”. Paramahansa Yogananda

La terapia del sonido ayuda a aliviar cualquier dolencia física o psicosomática, libera las preocupaciones y los pensamientos negativos, desarrolla la creatividad y calma la mente. La medicina tibetana dice: “el desarrollo espiritual es la base de toda curación”. El Canto de Armónicos es la terapia más rápida para desarrollar paz interior, armonía y equilibrio.

Con practicar unos minutos al día se notan sus efectos tonificantes. Fortalece los pulmones, ayuda a respirar más profundamente, mejora la oxigenación del organismo y libera el estrés acumulado. Alivia la tensión muscular y facilita la meditación, aportando bienestar a la mente y al espíritu. Ejercita el oído y desarrolla la creatividad. Es más eficaz si se practica a primera hora de la mañana o al mediodía por sus efectos estimulantes. Si se practica tarde puede dificultar el sueño.

  • Ayuda a aliviar cualquier dolencia física o psicosomática.
  • Disminuye el dolor.
  • Libera las preocupaciones y los pensamientos negativos.
  • Desarrolla la creatividad.
  • Calma la mente.

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En el Canto de Armónicos la voz está ligada a la Meditación mientras que en el canto convencional, la técnica se centra en la zona bucofaríngea. En el Canto de Armónicos se usan además la nariz y los senos paranasales y el movimiento de la lengua y de la glotis también desempeñan un papel fundamental. Al escuchar sonidos armónicos, escuchamos el sonido que subyace en el mundo de las apariencias.

Ejercicio: Colócate de pie o sentado con la columna erguida. Relaja los hombros, la nuca, la mandíbula y los músculos faciales. Relájate y espira suavemente. Cuanto cantes hazlo en un volumen medio-bajo. Cuanto más alto cantas al principio, menos se escuchan los armónicos. Los armónicos solo se hacen audibles cuando emites una nota fundamental que se amolda a tu registro habitual, de manera que no fuerces la voz. Aprende a utilizar conjuntamente la boca, la nariz y los senos paranasales. Al principio lo importante no es el sonido que pronuncias, sino los armónicos que se superponen a la nota fundamental.

  1. Inspira profundamente y entona con lentitud: “huuuuu”, “hooooo”, “haaaaaa”, “heeeeee” o “hiiiii”. La “h” se pronuncia como una “j” suave.
  2. Entona “uuuuu”, “ooooo”, “aaaaa”, “eeeee” o “iiiii”.
  3. Siente las partes del cuerpo que funcionan como resonadores, colocando las manos en distintas zonas: pecho, abdomen, zona lumbar, garganta,…
  4. Modifica el volumen de tu voz y observa como te sientes.
  5. No te tomes la práctica demasiado en serio.

Sugerencias para entonar

No hace falta que te pongas demasiado serio, eso podría tensarte y hacer que tu sonido no suene bien. Disfruta de la práctica, aunque de momento no cantes como un ruiseñor, de lo que se trata no es de la forma, no hace falta cantar bien para beneficiarse de los ejercicios de entonación. Para entender el objetivo de estos ejercicios con sonido imagina que eres como un instrumento de cuerda que se está afinando. Si la cuerda se queda demasiado floja, no sonará bien y si se se tensa demasiado podría romperse. Intenta afinarte como un instrumento, equilibrando la tensión y la relajación, pues ambas son necesarias. Esto lo irás consiguiendo con la práctica y según los días, pues cada día partes de un punto diferente. A cada instante te estás transformando.
La voz es la respiración audible, es una manifestación externa de tu energía vital y de tu vivencia interna. A través de la voz y de la entonación puedes obtener cambios importantes y duraderos en tu salud y en tu nivel de consciencia. Como sabes, somos vibración y el sonido es vibración. Por tanto a través del sonido podemos transformar nuestra vibración armonizándonos con nosotros mismos, con los demás seres y con la Naturaleza.
Nuestro deseo de que te seas un vehículo para el Sonido Sagrado.
OM. PAZ. AMEN.

Los sonidos interiores. Un concierto de cuencos tibetanos